Escritura Creativa- Sol Santayana

Actividad De Escritura Creativa – Alicia En El País De Las Maravillas

Sol Santayana

Consigna:
Escribir un cuento en el que se presenta una aventura por el país de las maravillas… ¡y en el que ustedes sean los protagonistas!

Cuestiones a tener en cuenta:

El país de las maravillas presenta escenarios maravillosos (valga la redundancia). Van a tener que valerse de lo que estudiamos durante el segundo trimestre sobre la descripción para lograr una clara presentación de los escenarios que visitarán.
Las técnicas descriptivas tendrán que servir también para presentar a los personajes que van a aparecer en el relato… ¡criaturas sobrenaturales, seguramente!
El país de las maravillas tiene una lógica especial; en este espacio impera el nonsense (absurdo). Seguramente van a encontrarse con criaturas que se toman todo demasiado literal, o que hablan con doble sentido… ¿no?

 

Respuesta:

No se muy bien cómo empezar este relato, se me dificulta debido a tantos acontecimientos que me han pasado en aquel periodo. No se si alucinaba o era un sueño, sigo con dudas, pero lo que sí sé es que se sintió muy real. Ah lo lamento mucho, no he dicho mi nombre, me llamo Sol y soy una aventurera que hoy les contaré mi extraña experiencia.
Todo empezó cuando yo estaba en el jardín junto a mi tía, quien me leía una historia sobre un mundo más allá del nuestro, un mundo que puede sonarle irreal a cualquiera. Sin embargo, no se decir cómo, si me quedé dormida y lo soñé, o si lo encontré al intentar perseguir a mi gato que se escapaba, pero allí terminé, en ese mundo. En el instante en que abrí los ojos, pude ver una muralla llena de plantas y flores rojas. Todas juntas, formaban un extenso laberinto que parecía no terminar nunca. A cada lado de las paredes del laberinto, había una larga tela flotante que parecía ser una bandera. Los pocos árboles que había, en lugar de sostenerse con las raíces, se sostenían de la copa, y tenían sus raíces en la parte superior. El cielo era celeste como el nuestro, pero sus nubes tenían forma de corazón. Los mismos corazones que estaban en la bandera. Asustada y sin saber dónde estaba intenté encontrar la salida. Pero lo único que encontraba al intentar escapar, eran criaturas cada vez más extrañas.
Lo primero que me llamó la atención fue una abeja de un llamativo y brillante color azul que paseaba de flor en flor. Justo en el momento en que me caía una lágrima, dada la angustia que esta situación tan ajena me generaba, la abeja se acercó para recibir la lágrima que caía y me dijo con un tono eufórico: -“hola amiga! Por qué estás tan triste? Con todas las cosas lindas que hay en esta vida! Tendrías que estar conociéndolas con Alegría. Te parecés a mi amiga Tristeza, que siempre llora aunque no haya razón. Ay, me olvidé de presentarme, soy Alegría!! Y me encargo de que las flores siempre estén contentas para que no mueran.”-. Sorprendida pero a la vez fascinada por la manera tan natural en la que me hablaba una abeja, decidí seguir recorriendo el largo camino con la compañía de Alegría.
Después de dar algunas vueltas, vi a lo lejos, saliendo de una de las paredes verdes de plantas, una criatura verde, con cuernos del mismo color y con un solo ojo. Su apariencia era igual a la de un caballo, pero tenía estas características que lo hacían un caballo diferente. Además, era de tan baja estatura que uno podría sentarse fácilmente en él. Se acercó a saludar a Alegría y le preguntó quién era yo. Una vez que supo quién era y cuál era mi situación, se esforzó por hacerme reir. Dijo: -“¿conoces a Esteban? -¿Qué Esteban? -¡Esteban Quito!” Y se señaló a sí mismo, diciendo: “mi función aquí es darle a la gente un momento para sentarse, descansar y reírse. Mi verdadero nombre no es Esteban, es algo que digo para hacer reir a la gente. Soy Mike Wasausky, un gusto”. Así que así lo hice, me senté y después de oír un par de chistes, decidí seguir mi camino.
El siguiente encuentro que tuve fue con Woody y Stitch. Woody era una oveja de juguete que quería ser vaquero. Stitch, era un puerco espin que deseaba ser una criatura hawaiana con poderes sobrenaturales. Ambos eran muy simpáticos y vivían bajo la tierra. Pero esta tierra era distinta a la que conocemos. Era una tierra que simulaba ser una pista de carreras de autos. Cada dos segundos, como hormigas en la tierra, pasaban diminutos autos a la velocidad de la luz. Woody y Stitch me contaron que tenían un amigo, Nemo, a quien no encontraban. Y me pidieron que fuera bajo tierra a buscarlo con ellos. Para bajar, tuve que entrar por las plantas al umbral de una puerta que daba a una escalera subterránea. Una vez debajo, encontramos a Nemo. Era un pez payaso que vivía bajo tierra ¡sin agua! Pero Nemo fue la única criatura de este extraño lugar que no fue amable conmigo. Por lo tanto, decidí irme.
Para irme, debí subir con un amable anciano que tenía una pequeña casa atada a unos globos. Estos globos nos llevaron por el aire nuevamente al lugar donde estábamos. Aquí es cuando mi memoria empieza a fallar. Y no puedo recordar cómo fue que logré llegar al jardín de mi casa.
Lo que si sé, es que venía mi tía a toda prisa, y me anunció que la película ya empezaba:- “¡Vení Sol! ¡Ya empieza la película! -¿cuál? -¿Cómo cuál? Habíamos preparado el compilado de películas de Pixar, ¿No te acordás? Además, te tengo una sorpresa…”

 

La historia está basada en cuentos de Pixar.

 

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